Bienvenidos al hogar de mi alma

Dejándonos la piel

Ven, dejémonos la piel y hundámonos en el océano imprevisible de la eterna lascivia enamorada. Que ya empieza a ser demasiado tarde para estas noches de búsquedas interminables por el sur caótico de las lágrimas.

Ven, y ven tú, sin el artificio de las máscaras que ocultan las verdades imprecisas. Y trae contigo el fruto que nos inmortaliza y nos hace eternos sobre el breve segundo de la eternidad.

2 comentarios

  1. noah

    Ole! 🙂 te salio redondo.

    Un abrazo

    • Sacra Leal

      Gracias Noah. Un guiño erotico-festivo para el domingo. Un besazo grande.

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