Bienvenidos al hogar de mi alma

Categoría: Genio y figura (Página 2 de 14)

NADIA ANJUMAN

  

Indagando en la triste realidad de las mujeres de Afganistán, me encontré con NADIA ANJUMAN, activista feminista y poetisa. Una mujer que, con la llegada al poder de los talibanes, tuvo que abandonar sus estudios, disfrazarse con un burka y someterse a los dictámenes de un marido que no había elegido. Fue asesinada por su esposo a los 25 años.

Como legado y testimonio de una vida abocada a la injusticia y el dolor constante, nos ha dejado sus versos. Versos que hoy revolotean pidiendo ser liberados de su enclaustramiento.

NO DESEO ABRIR LA BOCA

Nadia Adjuman

No deseo abrir la boca

¿A qué podría cantar?

Yo, quien es odiada por la vida,

tanto da cantar que callar.

¿Acaso debo hablar de dulzura

cuando siento tanta amargura?

Oh, el festín del opresor

me ha tapado la boca.

Sin nadie a mi lado en esta vida

¿A quién dedicar esta dulzura?

Tanto da hablar, reír,

morir, existir.

Yo con mi soledad forzada

con mi dolor y mi tristeza.

Nací para nada.

Mi boca se debe sellar.

Oh mi corazón, ya sabe que es primavera

el momento para celebrar.

¿Qué debo hacer con un ala atrapada?

Así no puedo volar.

He estado callada por demasiado tiempo

pero nunca olvidaré la melodía,

que no paro de susurrar.

Las canciones que brotan de mi corazón

me recuerdan que algún día

romperé la jaula.

Volar de esta soledad

y cantar con melancolía.

No soy un frágil álamo

sacudido por cualquier viento.

Soy una mujer afgana,

entiéndase mi queja.

Estoy enjaulada en este rincón

llena de melancolía y pena…

Mis alas están cerradas y no puedo volar…

Soy una mujer afgana y debo aullar.

29 miradas

MI PADRE SE HA IDO DE VIAJE

A la vida se le ha ocurrido, de repente, mandar a mi padre de viaje.

Nadie lo esperaba.

Ni siquiera había desempolvado la maleta del armario, planchado las camisas o bordado sus iniciales en los dobladillos de la memoria.

Los ojales aparecían descuidados buscando botones despistados. Las cremalleras no sonreían y un pespunte de acelerada tristeza creaba vainicas dobles entre el sabor de vainilla y el crujiente de chocolate.

Se ha ido de repente.

Con la velocidad de la luz.

Nadie nos avisó.

Hemos quedado huérfanos sobre la distancia permeable del recuerdo.

Sobre la inmortalidad permanente del olvido.

Adormecidos en la vigilia eterna de los siempre vivos.

Mi padre se ha ido de viaje sin maleta y sin avisar.

«Desnudo como los hijos de la mar«.

Sólo vestido de amor.

Espéranos. Nos queda suspiro y medio para reencontrarnos.

El oficio teatral

A Pepe Albert

El oficio teatral es, junto a otros de “dispersa moralidad”, uno de los más antiguos del mundo.
Uno de ellos, ya se imaginarán cual, se realiza en un burdel y el otro sobre un escenario. En ambos casos el único objetivo es ofrecer placer. El placer justo para llenar el estómago, saciar la sed y sentir que nuestra energía se renueva.
Pero, también es cierto que existe una clara diferencia entre ambos: si en el primero el placer es meramente físico y biológico; en el segundo el placer es para la mente, el espíritu y el alma. Todo lo que conforma la verdadera esencia del ser humano.

Hacemos teatro, vivimos el teatro y disfrutamos del teatro porque, en fondo, necesitamos encontrarnos y entendernos en esta vorágine que es la propia vida.
Por eso hay que ser muy valiente para sobrevivir al tránsito de este oficio vistiéndose con la piel, la voz y el alma de vidas ajenas.
Hay que ser muy valiente para ser actor.
Pero, sobre todo, hay que ser muy valiente, y muy generoso, para conseguir que ese mutis por el foro, sea tan perfecto, que conmueva las fibras de nuestro corazón y se manifieste a través de los aplausos. Es ahí donde el teatro cobra vida y encuentra su razón de ser.

Para el Grupo de Teatro de Aulas de la Tercera Edad, y para mí, personalmente, ha sido todo un honor contar con tus consejos, con tus aprobaciones, con tu larga experiencia y, sobre todo, con tu respeto por una labor de la que intentamos aprender día a día.

Gracias Pepe, amigo, por enseñarme tantas cosas.
Gracias, por resistir y persistir.
Te llevo en el corazón. Te quiero.

A tu lado

Hay personas que van y vienen.
Que se solapan con las prisas o se esfuman entre el humo de los días iguales.
Seres humanos que se olvidan.
Animales racionales que se llenan de moho sobre el musgo infecundo de la desidia.
Hay vidas que no deben repetirse y amores que acaban enterrados en el llanto.
Sin embargo,
hay eternidades que se contagian con un beso,
con el nimio aleteo de un abrazo,
con la postrera mirada de un segundo.
Esa es la magia del amor.
Si volviera a nacer, seguiría queriendo estar a tu lado.

Feliz cumpleaños, Sango

Bienvenidas y despedidas

Va por ti Manolo.
Espéranos.

La vida está llena de imprevisibles idas: bienvenidas y despedidas.
Como la propia existencia que es una pura contradicción.
Tal es la luz como la sombra.
Tal la esperanza como el desaliento.
Tal el latido como la espiración suprema del silencio.
La vida es, siempre,
ese fenómeno que, por cotidiano nos sorprende
hasta que se marcha sin decirnos adiós.

 

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