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Más preguntas que yo hubiera firmado porque se me ocurrieran a mí, pero sólo tengo aliento, a veces, para responderme incoherencias, y así llegar libre de pecado y conciencia un verso más.

"¿Por qué, para esperar la nieve,
se ha desvestido la arboleda?"

"Dime, ¿la rosa está desnuda
o sólo tiene ese vestido?"

"¿Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?"

"¿Es paz la paz de la paloma?"

"¿Cómo conocieron las uvas
la propaganda del racimo?"

"¿Dónde está el centro del mar?
¿por qué no van allí todas las olas?"

"Libro de las preguntas" de
Pablo Neruda

¿A alguien se le ocurre preguntar cosas tan maravillosas como estas?
Definitivamente, los poetas están fabricados con la materia incorruptible de la tierra y con el aliento mágico del cielo.

"Si he muerto y no me he dado cuenta,
¿a quién le pregunto la hora?"

"¿Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?"

"¿Por qué Cristobal Colón
no pudo descubrir a España?"

"¿Y cómo saber cual es el dios
entre todos los dioses de Calcuta?"

"¿Hay sitio para unas espinas?
le preguntaron al rosal."

"¿A quién le puedo preguntar
qué vine a hacer en este mundo?"

Del "Libro de las preguntas" de
Pablo Neruda