Saltar al contenido

"No solo mueren los seres vivos, también fallecen las ideas, los amores, las amistades y los sueños. Pero ¿en qué lugar se incinera tanto sentimiento baldío? ¿Cómo se afronta ese duelo?"

Antolín se cayó de la cama con el primer compás del despertador. Tenía la sensación de haber vivido una historia tan tétrica que hasta la garganta le sabía a azufre. 

Apenas podía definir las imágenes pero tenía una extraña sensación de familiaridad. Seres voluptuosos, cercanos y oscuros, con los incisivos recubiertos de un sarro rancio y lejano, sin embargo tan cercano. "Somos tus amigos", dijeron con la voz ronca de la arrogancia perpetua. 

A pesar de la clara y tétrica experiencia, Antolín seguía confiando, aunque algo en su corazón se había roto con el golpe.

Mientras tanto, la música sonaba intentando despertarle.

Despertarle a la vida.

1

Giraffenhaus_Zoo_Berlin_212

Hace tiempo que no escribo.
Hace tiempo que no me siento a mirarme el ombligo.
Hace tiempo que no me peino la memoria.
Hace tiempo que vivimos con el salario infra-mínimo.
Hace tiempo que espero que la dignidad se pasee por mi puerta.
Hace tiempo que espero.
Hace tiempo que hace tiempo.

Y, a pesar de todo, pervivo.
Gracias, vida, por ser tan generosa.
Algún día te devolveré mi aliento con la misma moneda.

https://www.youtube.com/watch?v=bRID6bN71dY